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Síndrome del intestino irritable (SII)

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Este contenido ha sido creado en inglés originalmente. Puede encontrar la versión original aquí.

Introducción

Los síntomas son distintos en cada persona y afectan a algunas personas más intensamente que a otras. Suelen aparecer y desaparecer en períodos que duran desde unos días hasta unos meses cada vez, a menudo durante periodos de estrés o después de comer ciertos alimentos.

Es posible que algunos de los síntomas del SII se alivien después de ir al baño y hacer de vientre.

Se piensa que el SII afecta hasta a una de cada cinco personas en algún momento de su vida y, por lo general, se desarrolla por primera vez cuando una persona tiene entre 20 y 30 años. Afecta aproximadamente al doble de mujeres que de hombres.

A menudo, el problema dura toda la vida, aunque puede mejorar durante varios años.

¿Cuándo acudir al médico?

Consulte a su médico si cree que tiene síntomas de SII, para que pueda intentar determinar la causa.

Puede que su médico pueda identificar el SII según los síntomas, aunque es posible que se necesiten análisis de sangre para descartar otros problemas.

Más información sobre el diagnóstico del SII.

¿Cuál es la causa del SII?

Se desconoce la causa exacta del SII, pero la mayoría de los expertos cree que está relacionada con una mayor sensibilidad del intestino y problemas para digerir los alimentos.

Estos problemas pueden significar que usted es más sensible al dolor que proviene de su intestino y puede tener estreñimiento o diarrea porque la comida pasa a través del intestino demasiado lento o demasiado rápido.

Los factores psicológicos como el estrés también pueden influir en el SII.

Más información acerca de las causas del SII.

Cómo se trata el SII

No existe curación para el SII, pero los síntomas a menudo se pueden controlar haciendo cambios en la dieta y el estilo de vida.

Por ejemplo, puede ser de ayuda:

  • Identificar y evitar los alimentos o bebidas que desencadenan sus síntomas.
  • alterar la cantidad de fibra en su dieta
  • hacer ejercicio habitualmente
  • reducir los niveles de estrés

A veces se recetan medicamentos a personas con SII para tratar los síntomas individuales que experimentan.

Más información sobre el tratamiento del SII.

Vivir con SII

El SII es impredecible. Puede pasar muchos meses sin ningún síntoma y luego tener un brote repentino.

El problema también puede ser doloroso y debilitante, lo que puede tener un impacto negativo en su calidad de vida y estado emocional. Muchas personas con SII experimentarán sentimientos de depresión y ansiedad, en algún momento.

Hable con su médico si tiene sentimientos de depresión o ansiedad que estén afectando a su vida diaria. Estos problemas rara vez mejoran sin tratamiento y su médico podría recomendar tratamientos como antidepresivos o terapia cognitiva conductual (TCC), que pueden ayudarle a sobrellevar el SII, así como a tratar directamente el problema.

Con el tratamiento médico y psicológico adecuado, debería poder llevar una vida normal, plena y activa con SII.

El SII no representa una amenaza seria para su salud física y no aumenta sus posibilidades de desarrollar cáncer u otras afecciones intestinales.

Síntomas del SII

Los síntomas del SII suelen empeorar después de comer y tienden a aparecer y desaparecer en episodios.

La mayoría de las personas tienen brotes de síntomas que duran unos días. Después de este tiempo, los síntomas suelen mejorar, pero es posible que no desaparezcan por completo.

En algunas personas, los síntomas parecen desencadenarse por algo que han comido o bebido.

Más información sobre los desencadenantes del SII.

Síntomas

  • dolor abdominal (de estómago) y retortijones, que pueden aliviarse haciendo caca
  • cambios en sus hábitos intestinales, como diarrea, estreñimiento o, a veces, ambos
  • hinchazón y distensión abdominal
  • gas excesivo (flatulencia)
  • experimentar ocasionalmente una necesidad urgente de ir al baño
  • sensación de que no ha vaciado completamente los intestinos después de ir al baño
  • expulsar moco por el ano

Problemas adicionales

Además de los síntomas principales descritos anteriormente, algunas personas con SII experimentan otros problemas. Estos pueden ser:

  • falta de energía (letargo)
  • náuseas
  • dolor de espalda
  • problemas de la vejiga (como la necesidad de despertarse para orinar por la noche, la necesidad urgente de orinar y la dificultad para vaciar completamente la vejiga)
  • dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia)
  • incontinencia

Los síntomas del SII también pueden tener un impacto significativo en la vida diaria de una persona y pueden tener un impacto psicológico profundo. Como consecuencia de ello, muchas personas con el problema tienen sentimientos de depresión y ansiedad.

¿Cuándo acudir al médico?

Debe consultar a su médico si cree que tiene síntomas de SII, para que pueda tratar de identificar la causa.

A menudo, puede hacerlo preguntándole por sus síntomas, aunque ocasionalmente se necesitan más pruebas para descartar otras afecciones.

También debe acudir a su médico si se siente ansioso o deprimido. Estos problemas rara vez mejoran sin tratamiento y podrían empeorar los síntomas del SII.

Si tiene otros síntomas, como pérdida de peso inexplicable, hinchazón o un bulto en el estómago o la zona del ano, sangrado por el recto o signos de anemia, debe consultar a su médico de inmediato, ya que a veces pueden ser un signo de un problema potencialmente más grave.

Más información sobre el diagnóstico del SII.

Causas

Se han sugerido muchas causas, como la inflamación, las infecciones y determinadas dietas, pero no se ha demostrado que ninguna conduzca directamente al SII.

Problemas de digestión

Su cuerpo generalmente mueve los alimentos a través del sistema digestivo apretando y relajando los músculos de los intestinos de manera rítmica.

Sin embargo, se piensa que, en el SII, este proceso se altera, lo que hace que los alimentos se muevan a través del sistema digestivo demasiado rápido o demasiado lento.

Si la comida se mueve a través del sistema digestivo demasiado rápido, causa diarrea, porque el sistema digestivo no tiene tiempo suficiente para absorber el agua de la comida.

Si la comida se mueve a través del sistema digestivo con demasiada lentitud, causa estreñimiento, ya que se absorbe demasiada agua, lo que hace que las heces sean duras y difíciles de pasar.

Puede ser que la comida no pase correctamente a través del sistema digestivo de las personas con SII porque las señales que viajan de un lado a otro desde el cerebro hasta el intestino se interrumpen de alguna manera.

También se ha sugerido que problemas como la malabsorción de ácidos biliares (en la que la bilis producida por el hígado se acumula en el sistema digestivo) pueden ser responsables de algunos casos de SII.

Mayor sensibilidad intestinal

Muchas sensaciones del cuerpo provienen del aparato digestivo. Por ejemplo, los nervios del aparato digestivo transmiten señales al cerebro para avisarle si tiene hambre o si está lleno, o si necesita ir al baño.

Algunos expertos creen que las personas con SII pueden ser hipersensibles a las señales de los nervios digestivos. Esto significa que una indigestión leve que apenas se nota en la mayoría de las personas se convierte en dolor abdominal (de estómago) que causa angustia en las personas con SII.

Factores psicológicos

También hay algunas pruebas que sugieren que los factores psicológicos desempeñan un papel importante en el SII.

Sin embargo, esto no significa que el SII esté "todo en la mente", porque los síntomas son muy reales. Los estados emocionales intensos como el estrés y la ansiedad pueden desencadenar cambios químicos que interfieren con el funcionamiento normal del aparato digestivo.

Esto no solo sucede en personas con SII. Muchas personas que no han tenido nunca antes SII pueden tener un cambio repentino en los hábitos intestinales cuando se enfrentan a una situación estresante, como un examen importante o una entrevista de trabajo.

Algunas personas con SII han experimentado un evento traumático, generalmente durante la infancia, como abuso, negligencia, una enfermedad infantil grave o duelo.

Es posible que este tipo de experiencias difíciles en el pasado le hagan más sensible al estrés y a los síntomas de dolor y malestar.

Desencadenantes del SII

Ciertos alimentos y bebidas pueden desencadenar los síntomas del SII. Los desencadenantes varían en cada persona, pero los más frecuentes son:

  • el alcohol
  • bebidas con gas
  • chocolate
  • bebidas que contienen cafeína, como té, café o refrescos de cola
  • tentempiés procesados, como patatas fritas y galletas
  • comida grasa o frita

Llevar un diario de alimentos puede ser una forma útil de identificar posibles factores desencadenantes en su dieta.

El estrés es otro desencadenante común de los síntomas del SII. Por lo tanto, encontrar formas de manejar situaciones estresantes es una parte importante del tratamiento del problema.

Más información sobre el tratamiento del SII.

Diagnóstico del SII

No existen pruebas específicas para el SII, ya que no causa ninguna anomalía detectable obvia en el sistema digestivo.

En la mayoría de los casos, el diagnóstico se basará en si tiene síntomas típicos del SII.

Su médico valorará si tiene que evaluarle en cuanto a SII si ha tenido alguno de los siguientes síntomas durante al menos seis meses:

  • dolor o malestar abdominal (de estómago)
  • hinchazón por gases
  • cambios en el hábito intestinal, como defecar con más frecuencia, diarrea y/o estreñimiento

Entonces, se valorará un diagnóstico de SII si tiene dolor de estómago o malestar que se alivia al defecar o se asocia a la necesidad de ir al baño con frecuencia o un cambio en la consistencia de las heces.

Esto debe ir acompañado de al menos dos de los siguientes cuatro síntomas:

  • un cambio en la forma de evacuar las heces, como la necesidad de esforzarse, sentir una sensación de urgencia o sentir que no ha vaciado correctamente los intestinos
  • hinchazón, dureza o tensión en el estómago
  • sus síntomas empeoran después de comer
  • expulsar moco por el ano

Descartar otras afecciones

Muchos casos de SII se pueden diagnosticar basándose únicamente en sus síntomas, aunque a veces es posible que se necesiten más pruebas para detectar otras posibles causas.

Por ejemplo, su médico puede solicitaranálisis de sangre para descartar otros problemas que causan síntomas similares, como una infección o enfermedad celíaca (una afección digestiva en la que una persona tiene una reacción adversa al gluten).

Con frecuencia, también se analizará una muestra de heces para detectar la presencia de una sustancia llamada calprotectina. Esta sustancia se produce en el intestino cuando está inflamado y su presencia en las heces podría significar que sus síntomas están causados por la enfermedad inflamatoria intestinal (EII).

Investigar 'señales de peligro'

Se necesitarán más pruebas cuando tenga ciertos síntomas de "señales de peligro" que indiquen que puede tener una afección potencialmente más grave, como el cáncer. Estos síntomas incluyen:

  • pérdida de peso inexplicable
  • una hinchazón o un bulto en el estómago o el recto/el ano
  • sangrado por el ano (recto)
  • anemia

También se pueden recomendar más pruebas si tiene antecedentes familiares de cáncer de intestino  o cáncer de ovario, o si tiene más de 60 años y ha tenido un cambio en sus hábitos intestinales que ha durado más de seis semanas.

En estos casos, su médico puede recomendarle hacerse una colonoscopia para comprobar si hay anomalías en su intestino. Con esta prueba, se examinan el recto y el intestino grueso (colon) con un endoscopio, que se inserta en el recto.

Tratamiento

En algunos casos, la medicación o los tratamientos psicológicos también pueden ser útiles.

Dieta en caso de SII

Cambiar de dieta desempeñará una parte impe en el control de sus síntomas de SII. Sin embargo, no existe una dieta de "talla única" para las personas con este problema. La dieta que le vaya mejor a usted dependerá de sus síntomas y de cómo reaccione a los diferentes alimentos.

Puede ser útil llevar un diario de alimentos y registrar si ciertos alimentos mejoran o empeoran sus síntomas. Luego, puede evitar los alimentos que desencadenan sus síntomas. Sin embargo, es importante recordar que estos alimentos no necesariamente deberán evitarse de por vida.

Fibra

A las personas con SII a menudo se les aconseja modificar la cantidad de fibra en su dieta. Hay dos tipos principales de fibra: fibra soluble (que se disuelve en agua) y fibra insoluble (que no se disuelve en agua).

Los alimentos que contienen fibra soluble incluyen:

  • avena
  • cebada
  • centeno
  • frutas, como plátanos y manzanas
  • hortalizas de raíz, como zanahorias y patatas
  • linazas doradas

Los alimentos que contienen fibra insoluble incluyen:

  • pan integral
  • salvado
  • cereales
  • nueces y semillas (excepto linazas doradas)

Si tiene diarrea, puede resultarle útil reducir la fibra insoluble que consume. También puede ayudar el evitar la piel, la médula y las pepitas de frutas y verduras.

Si tiene estreñimiento, puede que sea de ayuda aumentar la cantidad de fibra soluble en su dieta y la cantidad de agua que bebe.

Su médico puede aconsejarle sobre cuál debe ser su ingesta recomendada de fibra.

Dieta baja en FODMAP

Si experimenta hinchazón persistente o frecuente, una dieta especial llamada dieta baja en FODMAP podría ser eficaz.

FODMAP es el acrónimo (en inglés) de oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables. Estos son tipos de carbohidratos que el intestino no descompone ni absorbe fácilmente. Esto significa que comienzan a fermentar en el intestino con relativa rapidez y los gases liberados durante este proceso pueden provocar hinchazón.

Una dieta baja en FODMAP implica esencialmente restringir la ingesta de diversos alimentos con alto contenido de FODMAP, como algunas frutas y verduras, leche animal, productos de trigo y judías.

Si desea probar la dieta baja en FODMAP, lo mejor es hacerlo bajo la guía de un dietista profesional, que puede asegurarse de que su dieta siga siendo sana y equilibrada. Puede pedirle a su médico o especialista que le deriven.

Puede leer más sobre la dieta baja en FODMAP en el sitio web del Kings College London.

Consejos generales de alimentación

Sus síntomas de SII también pueden mejorar:

  • comienzo de forma regular y tomándose su tiempo para comer
  • no saltándose comidas y no dejando largos intervalos entre las comidas
  • bebiendo al menos ocho vasos de líquido al día, en especoal, agua y otras bebidas sin cafeína, como el té de hierbas
  • restringiendo la ingesta de té y café a un máximo de tres tazas al día
  • reduciendo la cantidad de alcohol y bebidas gaseosas que bebe
  • reduciendo la ingesta de almidón resistente (almidón que resiste la digestión en el intestino delgado y llega intacto al intestino grueso), que a menudo se encuentra en los alimentos procesados o re-cocinados
  • limitando la fruta fresca a tres porciones al día; una porción adecuada sería la mitad de un pomelo o una manzana.
  • si tiene diarrea, evitando el sorbitol, un edulcorante artificial que se encuentra en los dulces sin azúcar, incluidos los chicles y bebidas, y en algunos productos para diabéticos y adelgazantes
  • si tiene gases ( flatulencia ) e hinchazón, puede ser útil comer avena (como cereal de desayuno o papilla a base de avena) y linaza (hasta una cucharada al día)

Ejercicio

Muchas personas encuentran que el ejercicio ayuda a aliviar los síntomas del SII. Su médico puede aconsejarle sobre el tipo de ejercicio adecuado para usted.

Trate de hacer un mínimo de 150 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada, como andar en bicicleta o caminar rápido, cada semana.

El ejercicio debe ser lo suficientemente vigoroso como para aumentar su frecuencia cardíaca y respiratoria.

Más información sobre las pautas de salud y forma y actividad física para adultos.

Reducir el estrés

Reducir sus niveles de estrés también puede reducir la frecuencia y la gravedad de sus síntomas de SII. Algunas formas de ayudar a aliviar el estrés incluyen:

  • técnicas de relajación, como meditación o ejercicios de respiración
  • actividades físicas, como yoga , pilates o tai chi
  • ejercicio habitual, como caminar, correr o nadar

Si está especialmente estresado, podría beneficiarse de una terapia de conversación, como el asesoramiento sobre el estrés o la terapia cognitivo-conductual (TCC).

Más información sobre cómo manejar el estrés.

Probióticos

Los probióticos son suplementos dietéticos cuyos fabricantes afirman que pueden ayudar a mejorar la salud digestiva. Contienen las llamadas "bacterias amistosas" que supuestamente pueden restaurar el equilibrio natural de las bacterias intestinales cuando se ha alterado.

Algunas personas encuentran que tomar probióticos habitualmente ayuda a aliviar los síntomas del SII. Sin embargo, hay pocas pruebas que respalden esto, y no está claro exactamente cuánto beneficio ofrecen los probióticos y qué tipos son más efectivos.

Si desea probar un producto probiótico, debe tomarlo durante al menos cuatro semanas para ver si sus síntomas mejoran, y debe seguir las recomendaciones del fabricante con respecto a la dosis.

Medicamentos

Se pueden usar varios medicamentos diferentes para ayudar a tratar el SII, que incluyen:

  • antiespasmódicos, que ayudan a reducir el dolor abdominal (de estómago) y los retortijones
  • laxantes, que pueden ayudar a aliviar el estreñimiento
  • medicamentos antimotilidad, que pueden ayudar a aliviar la diarrea
  • antidepresivos a dosis bajas, que fueron diseñados originalmente para tratar la depresión, pero también pueden ayudar a reducir el dolor de estómago y los retortijones independientemente de cualquier efecto antidepresivo

Estos medicamentos se analizan con más detalle a continuación.

Antiespasmódicos

Los antiespasmódicos como Buscopan actúan ayudando a relajar los músculos de su sistema digestivo. Algunos ejemplos de medicamentos antiespasmódicos son mebeverina y aceite de menta terapéutico.

Los efectos secundarios asociados a los antiespasmódicos son raros. Sin embargo, las personas que toman aceite de menta pueden tener ardor de estómago e irritación ocasional en la piel alrededor del ano.

Laxantes

Los laxantes formadores de masa generalmente se recomiendan para personas con estreñimiento relacionado con el SII. Hacen que las heces estén más blandas, lo que significa que son más fáciles de pasar.

Es importante beber muchos líquidos mientras usa un laxante formador de masa. Esto ayudará a evitar que el laxante cause una obstrucción en su sistema digestivo.

Comience con una dosis baja y luego, si es necesario, auméntela cada pocos días hasta que se produzcan una o dos heces blandas cada uno o dos días. No tome un laxante formador de masa justo antes de irse a la cama.

Los efectos secundarios asociados a la ingesta de laxantes pueden incluir hinchazón y gases. Sin embargo, si aumenta su dosis gradualmente, debería tener pocos efectos secundarios, si es que los tiene.

Medicamentos antimotilidad

El medicamento antimotilidad loperamida generalmente se recomienda para la diarrea relacionada con el SII.

La loperamida actúa ralentizando las contracciones de los músculos del intestino, lo que ralentiza la velocidad a la que los alimentos pasan por el sistema digestivo. Esto da más tiempo para que las heces se endurezcan y solidifiquen.

Los efectos secundarios de la loperamida pueden incluir retortijones e hinchazón de estómago, mareos, somnolencia y erupciones cutáneas.

Antidepresivos

Se utilizan dos tipos de antidepresivos para tratar el SII: los antidepresivos tricíclicos (ATC) y los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS).

Los ATC, como la amitriptilina, generalmente se recomiendan cuando los medicamentos antiespasmódicos no han podido controlar los síntomas del dolor y los retortijones. Actúan impidiendo que se envíen señales hacia y desde los nervios de su sistema digestivo.

Sin embargo, los ATC solo comenzarán a producir alivio después de tres o cuatro semanas, a medida que su cuerpo se acostumbre al medicamento.

Los efectos secundarios de los ATC pueden incluir sequedad de boca, estreñimiento, visión borrosa y somnolencia. Estos efectos secundarios deberían mejorar a los pocos días de comenzar a tomar el medicamento. Informe a su médico si los efectos secundarios se convierten en un problema; es posible que le receten otro tipo de antidepresivo.

Los ISRS son un tipo alternativo de antidepresivo. Los ejemplos de ISRS que se utilizan para tratar el SII incluyen citalopram, fluoxetina y paroxetina.

Los efectos secundarios frecuentes de los ISRS incluyen visión borrosa, mareos y diarrea o estreñimiento.

Tratamientos psicológicos

Si sus síntomas de SII siguen causando problemas después de 12 meses de tratamiento, su médico podría derivarle a un tipo de terapia conocida como intervención psicológica.

Hay varios tipos diferentes de terapia psicológica. Todos ellos implican enseñarle técnicas para ayudarle a controlar mejor su problema y hay buenas pruebas que sugieren que pueden ayudar a algunas personas con SII.

Los tratamientos psicológicos que se pueden ofrecer a las personas con SII incluyen:

  • Psicoterapia : un tipo de terapia que implica hablar con un terapeuta capacitado para ayudarle a profundizar en sus problemas y preocupaciones.
  • Terapia cognitivo-conductual (TCC) : un tipo de psicoterapia que implica examinar cómo las creencias y los pensamientos están vinculados al comportamiento y los sentimientos, y enseña formas de alterar su comportamiento y su forma de pensar para ayudarle a enfrentar su situación.
  • hipnoterapia : cuando la hipnosis se usa para cambiar la actitud de su mente inconsciente hacia sus síntomas

La disponibilidad de intervenciones psicológicas en el NHS puede variar de una región a otra.

Terapias complementarias

Algunas personas afirman que las terapias como la acupuntura y la reflexología pueden ayudar a las personas con SII. Sin embargo, no hay pruebas médicas que sugieran su efectividad y no se recomiendan.

Traducción del contenido original de la NHS porImage of Healthily logo
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