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Incontinencia urinaria

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Este contenido ha sido creado en inglés originalmente. Puede encontrar la versión original aquí.

Introducción

La incontinencia urinaria afecta aproximadamente al doble de mujeres que de hombres y se vuelve más común con la edad.

¿Cuáles son los síntomas de la incontinencia urinaria?

Los síntomas de la incontinencia urinaria dependen del tipo de afección que tenga.

Existen varios tipos de incontinencia urinaria, pero los más comunes son:

  • incontinencia de esfuerzo: los músculos del suelo pélvico están demasiado débiles para evitar la micción, lo que hace que la orina gotee cuando la vejiga está bajo presión, por ejemplo, al toser o reír
  • incontinencia de urgencia: la orina gotea cuando siente una necesidad intensa de orinar, o poco después

Se cree que estos dos tipos de incontinencia urinaria son responsables de más de 9 de cada 10 casos. También es posible que se produzca una combinación de incontinencia urinaria de esfuerzo y de urgencia.

Lea más sobre los síntomas de la incontinencia urinaria.

¿Qué causa la incontinencia urinaria?

Las causas de la incontinencia urinaria dependen del tipo de afección.

La incontinencia de esfuerzo suele ser el resultado del debilitamiento o daño de los músculos que se utilizan para evitar la micción, como los músculos del suelo pélvico y el esfínter urinario.

La incontinencia de urgencia suele ser el resultado de la hiperactividad de los músculos detrusores, que controlan la vejiga.

Existen otros factores que pueden aumentar las posibilidades de desarrollar incontinencia urinaria, que incluyen:

  • embarazo y parto vaginal
  • obesidad
  • antecedentes familiares de incontinencia
  • edad avanzada

Lea más sobre las causas de la incontinencia urinaria.

¿Cómo se diagnostica?

La incontinencia urinaria generalmente se puede diagnosticar después de una consulta con su médico, quien le preguntará acerca de sus síntomas y puede realizar un examen pélvico.

Su médico puede sugerirle que lleve un diario en el que anote la cantidad de líquido que bebe y la frecuencia con la que tiene que orinar.

Si su médico cree que una infección urinaria podría ser la causa subyacente, analizará una muestra de su orina.

Obtenga más información sobre el diagnóstico de la incontinencia urinaria.

¿Cómo se trata la incontinencia urinaria?

La incontinencia urinaria puede ser un problema incómodo y perturbador. Aunque es más común a medida que envejece, muchas personas creen erróneamente que es una parte inevitable del envejecimiento.

Hay varias formas de tratamiento eficaces, que incluyen:

  • cambios en el estilo de vida, como perder peso
  • entrenamiento de los músculos del suelo pélvico ([ejercitar los músculos del piso pélvico] contrayéndolos)
  • entrenamiento de la vejiga, para que pueda aguantar las ganas de orinar durante más tiempo

Si estas medidas no son efectivas, se pueden usar medicamentos para tratar la incontinencia de esfuerzo y de urgencia.

También puede beneficiarse del uso de productos para la incontinencia, como toallas absorbentes y urinarios portátiles (botellas para orinar).

Lea más sobre los tratamientos no quirúrgicos para la incontinencia urinaria.

Si estos tratamientos no tienen éxito, se pueden considerar distintas técnicas quirúrgicas.

Los tratamientos quirúrgicos para la incontinencia de esfuerzo, como los procedimientos con cinta o cabestrillo, se utilizan para reducir la presión sobre la vejiga o fortalecer los músculos que controlan la micción.

Las operaciones para tratar la incontinencia de urgencia pueden incluir el agrandamiento de la vejiga o la implantación de un dispositivo que estimula el nervio que controla los músculos detrusores.

Lea más sobre los tratamientos quirúrgicos para la incontinencia urinaria.

Prevenir la incontinencia urinaria

No siempre es posible prevenir la incontinencia urinaria, pero existen algunas medidas que puede tomar para reducir la posibilidad de que se desarrolle la afección, como:

  • controlar su peso
  • reducir o detener el consumo de alcohol
  • mantenerse en forma

Obtenga más información sobre cómo prevenir la incontinencia urinaria.

Síntomas

Cuándo y cómo sucede esto varía según el tipo de incontinencia urinaria que tenga.

Tipos comunes de incontinencia urinaria

Más de 9 de cada 10 casos de incontinencia urinaria son incontinencia de esfuerzo o incontinencia de urgencia.

Incontinencia de esfuerzo

La incontinencia de esfuerzo se produce cuando pierde orina al someter a la vejiga a una presión adicional repentina, como por ejemplo al toser. No está relacionada con el estrés. Otras actividades físicas que pueden provocar pérdidas de orina incluyen:

  • estornudar
  • reírse
  • levantar mucho peso
  • hacer ejercicio

Por lo general, la cantidad de orina que se escapa es pequeña, pero la incontinencia de esfuerzo también puede hacer que orine en mayor cantidad, especialmente si su vejiga está muy llena.

Incontinencia de urgencia

La incontinencia de urgencia es cuando siente una necesidad repentina y muy intensa de orinar y no puede retrasar la necesidad de ir al baño. A menudo, transcurren solo unos segundos entre la necesidad de orinar y la salida de la orina.

La necesidad de orinar puede deberse a un cambio repentino de posición o incluso al sonido del agua corriendo. También es posible que se escape la orina durante las relaciones sexuales, especialmente cuando alcanza el orgasmo.

Si tiene incontinencia de urgencia, es posible que deba orinar con mucha frecuencia, y que deba levantarse varias veces durante la noche para orinar.

Tipos menos comunes de incontinencia urinaria

Incontinencia mixta

La incontinencia mixta es cuando tiene síntomas tanto de incontinencia de esfuerzo como de urgencia. Por ejemplo, puede perder orina si tose o estornuda, y también experimenta unas ganas muy intensas de orinar.

Síndrome de vejiga hiperactiva (VH)

La VH es similar a la incontinencia de urgencia, ya que provoca una necesidad urgente y frecuente de orinar. Sin embargo, muchas personas con VH solo tienen síntomas de urgencia y frecuencia, pero no tienen incontinencia.

Incontinencia por rebosamiento

La incontinencia por rebosamiento, también llamada retención urinaria crónica, ocurre cuando la vejiga no puede vaciarse completamente al orinar. Esto hace que la vejiga se hinche por encima de su tamaño habitual.

La incontinencia por rebosamiento es común en hombres que tienen agrandamiento de la próstata. La próstata es una pequeña glándula ubicada entre el pene y la vejiga que puede obstruir la vejiga si se agranda.

Si tiene incontinencia por rebosamiento, es posible que orine pequeños cantidades de orina muy a menudo. También es posible que sienta que su vejiga nunca está completamente vacía, y que no puede vaciarla incluso aunque lo intente.

Incontinencia total

La incontinencia urinaria que es grave y continua a veces se conoce como incontinencia total. Suele ocurrir:

  • como resultado de un trastorno de la vejiga que está presente desde el nacimiento
  • después de una cirugía
  • después de una lesión

La incontinencia total puede hacer que orine constantemente grandes cantidades, incluso de noche. O bien, puede orinar en grandes cantidades ocasionalmente, y que se le escapen pequeñas cantidades de vez en cuando.

Causas

Esto puede suceder por varias razones, y ciertos factores también pueden aumentar su probabilidad de desarrollar incontinencia urinaria.

Causas de la incontinencia de esfuerzo

La incontinencia de esfuerzo ocurre cuando la presión dentro de la vejiga al llenarse de orina orina supera la fuerza de la uretra para permanecer contraída (la uretra es el conducto a través del cual la orina sale del cuerpo).

Es posible que su uretra no pueda permanecer cerrada si:

  • sus músculos del suelo pélvico están débiles o dañados
  • su esfínter urinario (el anillo de músculo que mantiene cerrada la uretra) está dañado

Cualquier presión adicional repentina en la vejiga, como reír o estornudar, puede hacer que la orina se escape de la uretra. La pérdida de fuerza en su uretra puede deberse a:

  • daño a los nervios durante el parto
  • aumento de la presión sobre el abdomen, por ejemplo, porque está embarazada o tiene mucho sobrepeso
  • una falta de la hormona estrógeno en las mujeres (se produce menos estrógeno después de la menopausia)
  • algunos medicamentos

Causas de la incontinencia de urgencia

La necesidad urgente y frecuente de orinar puede deberse a un problema con los músculos detrusores de las paredes de la vejiga. Los músculos detrusores se relajan para permitir que la vejiga se llene de orina y luego se contraen cuando va al baño para dejar salir la orina.

A veces, los músculos detrusores se contraen con demasiada frecuencia, lo que crea una necesidad urgente de ir al baño. Esto se llama hiperactividad del detrusor. Es posible que la razón por la que los músculos detrusores se contraigan con demasiada frecuencia no esté clara, pero las posibles causas incluyen:

Algunas de estas posibles causas conducirán a una incontinencia urinaria a corto plazo; otros pueden causar un problema a largo plazo.

Si se puede tratar la causa, es posible que se pueda curar su incontinencia.

Causas de la incontinencia por rebosamiento

La incontinencia por rebosamiento, también llamada retención urinaria crónica, a menudo se debe a menudo a un bloqueo u obstrucción de la vejiga. Es posible que su vejiga se llene como de costumbre, pero como está obstruida no podrá vaciarla por completo, incluso aunque lo intente.

Al mismo tiempo, la presión de la orina que sigue en la vejiga se acumula detrás de la obstrucción, lo que provoca fugas frecuentes.

Su vejiga puede obstruirse por:

La incontinencia por rebosamiento también puede deberse a que los músculos detrusores no se contraen por completo, lo que significa que la vejiga no se vacía por completo cuando va al baño. Como resultado, la vejiga se estira. Es posible que los músculos detrusores no se contraigan por completo si:

  • hay daño en los nervios, por ejemplo, como resultado de una cirugía en una parte del intestino o una lesión en la médula espinal
  • está tomando ciertos medicamentos (ver cuadro, arriba a la izquierda)

Causas de incontinencia total

La incontinencia total ocurre cuando su vejiga no puede almacenar nada de orina. Como resultado, es posible que orine en grandes cantidades constantemente o que expulse orina ocasionalmente con fugas frecuentes.

La incontinencia total puede deberse a:

  • un problema con la vejiga desde el nacimiento
  • una lesión en la médula espinal, que puede interrumpir las señales nerviosas entre el cerebro y la vejiga
  • una fístula en la vejiga, que es un pequeño agujero en forma de túnel que se puede formar entre la vejiga y un área cercana, como la vagina, en las mujeres

Factores de riesgo

Los factores de riesgo no son lo mismo que las causas. Los factores de riesgo son elementos que aumentan su probabilidad de desarrollar una afección.

Factores de riesgo en mujeres

Los factores de riesgo a la hora de padecer incontinencia urinaria en mujeres incluyen:

  • Embarazo: si desarrolló incontinencia de esfuerzo durante el embarazo o en las seis semanas posteriores al nacimiento, es más probable que tenga incontinencia de esfuerzo cinco años después del parto.
  • Parto vaginal: dar a luz por vía vaginal, en lugar de por cesárea, puede estar asociado con incontinencia de esfuerzo.
  • Obesidad: tener un índice de masa corporal (IMC) de 30 o superior también puede estar asociado con incontinencia urinaria.
  • antecedentes familiares: puede haber un vínculo genético con la incontinencia urinaria, en particular la incontinencia de esfuerzo
  • discapacidad: las afecciones que afectan al cerebro o a la médula espinal, como la esclerosis múltiple o la demencia, pueden aumentar su riesgo de desarrollar incontinencia urinaria
  • aumento de la edad: la incontinencia urinaria se vuelve más común a medida que se alcanza la mediana edad, y se da sobre todo en mujeres mayores de 70 años
  • Síntomas del tracto urinario inferior (STUI): síntomas que afectan la vejiga y la uretra (lea sobre los síntomas de la incontinencia urinaria para obtener más información)

Factores de riesgo en hombres

Los factores de riesgo de incontinencia urinaria en hombres incluyen:

  • aumento de la edad: la incontinencia urinaria se vuelve más común a medida que envejece
  • antecedentes familiares: puede haber un vínculo genético con la incontinencia urinaria, en particular la incontinencia de esfuerzo
  • discapacidad: las afecciones que afectan al cerebro o médula espinal, como la esclerosis múltiple o la demencia, pueden aumentar su riesgo de incontinencia urinaria
  • prostatectomía: una operación para extirpar la glándula prostática, que puede realizarse si tiene, por ejemplo, cáncer de próstata, puede aumentar su riesgo de incontinencia urinaria
  • Síntomas del tracto urinario inferior (STUI): síntomas que afectan la vejiga y la uretra (lea sobre los síntomas de la incontinencia urinaria para obtener más información).

Diagnóstico

No se avergüence de hablar con su médico sobre su afección.

Su médico le hará preguntas sobre sus síntomas e historial médico, que incluyen:

  • si la incontinencia urinaria se produce al toser o reír
  • si necesita ir al baño con frecuencia durante el día o la noche
  • si tiene alguna dificultad para orinar cuando va al baño
  • si actualmente está tomando algún medicamento
  • la cantidad de líquido, alcohol o cafeína que bebe

Diario de la vejiga

Su médico puede sugerirle que lleve un diario de sus hábitos de vejiga durante al menos tres días, para que pueda proporcionar la mayor cantidad de información posible sobre su afección. Esto debe incluir detalles como:

  • cuánto líquido bebe
  • los tipos de líquidos que bebe
  • con qué frecuencia necesita orinar
  • la cantidad de orina que expulsa
  • cuántos episodios de incontinencia experimenta
  • cuántas veces experimenta una necesidad urgente de ir al baño

Pruebas y exámenes

También es posible que deba realizarse algunas pruebas y exámenes para que su médico pueda confirmar o descartar factores externos que puedan estar causando su incontinencia. Algunos de ellos se explican a continuación.

Examen físico

Su médico puede realizarle un examen físico para evaluar la salud de su sistema urinario.

Si es mujer, su médico le realizará un examen pélvico, que suele requerir desvestirse de cintura para abajo. Es posible que le pidan que tosa para ver si sale algo de orina.

Su médico también puede hacerle un examen vaginal. En más de la mitad de las mujeres con incontinencia de esfuerzo, parte del cuello de la vejiga forma una protuberancia en la vagina.

Su médico puede colocar su dedo dentro de su vagina y pedirle que lo apriete con los músculos del suelo pélvico. Estos son los músculos que rodean la vejiga y la uretra (el conducto a través del cual sale la orina del cuerpo). El daño a los músculos del suelo pélvico puede provocar incontinencia urinaria.

Si es hombre, su médico puede comprobar si su próstata está agrandada. La glándula prostática se encuentra entre el pene y la vejiga y rodea la uretra. Si está agrandado, puede causar síntomas de incontinencia urinaria, como una necesidad frecuente de orinar.

Su médico puede realizar un examen rectal digital para verificar la salud de su glándula prostática. Esto implicará que su médico inserte su dedo en su ano..

Prueba con tira reactiva

Si su médico cree que su incontinencia puede deberse a una infección, se puede analizar una muestra de orina para detectar bacterias. Se sumergirá una pequeña tira tratada químicamente en su muestra de orina. Si hay bacterias presentes, cambiará de color. La prueba con tira reactiva también puede controlar los niveles de sangre y proteínas en la orina.

Prueba de orina residual

Si su médico cree que puede tener incontinencia por rebosamiento, también llamada retención urinaria crónica, puede sugerir una prueba de orina residual.

Una prueba de orina residual implica insertar un tubo hueco delgado y flexible, llamado catéter, en la uretra y hacerlo llegar hasta la vejiga. Cualquier resto de orina que quede en la vejiga se drenará a través del catéter y se podrá medir la cantidad.

Pruebas adicionales

Es posible que se necesiten algunas pruebas adicionales si la causa de su incontinencia urinaria no está clara. Por lo general, su médico empezará a tratarlo y, en caso de que el tratamiento no surta efecto, puede sugerir las siguientes pruebas.

Ecografía de vejiga

Una ecografía utiliza ondas sonoras de alta frecuencia para crear una imagen del interior de su cuerpo. Una ecografía de su vejiga puede mostrar cuánta orina queda en su vejiga después de ir al baño.

Cistoscopia

Una cistoscopia implica el uso de un tubo de visualización flexible, conocido como endoscopio, para observar el interior de la vejiga y el sistema urinario.

Esta prueba puede identificar anomalías que pueden estar causando la incontinencia.

Pruebas urodinámicas

Las pruebas urodinámicas son un grupo de pruebas que se utilizan para comprobar el funcionamiento de la vejiga y la uretra. Esto puede incluir llevar un diario de la vejiga durante unos días (ver más arriba) y luego asistir a una cita en un hospital o clínica para algunas pruebas. Esto podría incluir:

  • medir la presión en la vejiga insertando un catéter en la uretra
  • medir la presión en su abdomen insertando un catéter por el ano
  • pedirle que orine en una máquina especial que mide la cantidad y el flujo de orina

Tratamiento

Si su incontinencia se debe a una condición subyacente, como un agrandamiento de la próstata en los hombres, primero recibirá tratamiento para esto.

Primero se optará por los tratamientos más conservadores, que no implican medicación ni cirugía. Entre ellos están:

  • Cambios en el estilo de vida
  • entrenamiento de los músculos del suelo pélvico
  • entrenamiento de la vejiga

Después de esto, se puede considerar la medicación o la cirugía.

Lea más sobre los tratamientos quirúrgicos para la incontinencia urinaria.

Productos de incontinencia

Existen varios productos para la incontinencia que pueden resultarle útiles para controlar su incontinencia urinaria mientras espera que lo evalúen o que comience el tratamiento.

[Los productos para la incontinencia] incluyen:

  • productos absorbentes, como pantalones o compresas para la incontinencia
  • urinarios de mano (botellas para la orina)
  • un catéter, un tubo delgado que se inserta en la vejiga para drenar la orina
  • dispositivos que se colocan en la vagina o la uretra para evitar la pérdida de orina, por ejemplo, mientras hace ejercicio

Cambios en el estilo de vida

Su médico puede sugerirle que haga algunos cambios simples en su estilo de vida para reducir su incontinencia. Estos cambios pueden ayudar a mejorar su condición, independientemente del tipo de incontinencia urinaria que padezca.

Por ejemplo, su médico puede recomendar:

  • reducir la ingesta de cafeína: la cafeína se encuentra en el té, el café y la cola y puede aumentar la cantidad de orina que produce su cuerpo.
  • beber de 1 a 1,5 litros (seis a ocho vasos) de líquido al día; beber demasiado o muy poco puede causar síntomas que afectan al tracto urinario inferior (vejiga y uretra)
  • perder peso si tiene sobrepeso

Entrenamiento de los músculos del suelo pélvico

Los músculos del suelo pélvico son los músculos que usa para controlar el flujo de orina mientras orina. Rodean la vejiga y la uretra (el conducto que transporta la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo).

Los músculos del suelo pélvico débiles o dañados pueden provocar incontinencia urinaria, por lo que ejercitar estos músculos suele ser uno de los primeros tratamientos recomendados.

Derivación

Su médico puede derivarlo a un especialista para comenzar un programa de entrenamiento de los músculos del suelo pélvico. Dependiendo de los servicios disponibles en su zona, podrían derivarlo a:

  • un asesor de continencia
  • un uroginecólogo: un enfermero o enfermera que se especializa en problemas con el sistema urinario en las mujeres
  • un fisioterapeuta: un profesional de la salud capacitado en el uso de métodos físicos para fomentar la curación
  • un enfermero o enfermera especialmente capacitado/a en la consulta de su médico

Su especialista evaluará si es capaz de apretar (contraer) los músculos del suelo pélvico y cuánto. Si puede contraer los músculos del suelo pélvico, se le dará un programa de ejercicio individual basado en su evaluación. Debe incluir:

  • hacer un mínimo de ocho contracciones musculares al menos tres veces al día
  • hacer estos ejercicios durante al menos tres meses
  • continuar con estos ejercicios después de tres meses si están ayudando

Los estudios realizados sugieren que las mujeres que completan el entrenamiento de los músculos del suelo pélvico experimentan menos episodios de fugas y una mejor calidad de vida. Estudios de todo el mundo muestran que, con la supervisión adecuada, los tratamientos conservadores, como el entrenamiento de los músculos del suelo pélvico, puede mejorar en dos tercios la incontinencia urinaria por estrés o mixta en mujeres.

En los hombres, algunos estudios han demostrado que el entrenamiento de los músculos del suelo pélvico puede reducir la incontinencia urinaria, especialmente después de una cirugía para extirpar la próstata.

Estimulación eléctrica

Si no puede contraer los músculos del suelo pélvico, se puede recomendar el uso de un dispositivo que mida y estimule las señales eléctricas de los músculos. A esto se le llama estimulación eléctrica.

Se insertará una pequeña sonda en la vagina en las mujeres o en el ano en los hombres. Una corriente eléctrica atraviesa la sonda, lo que ayuda a fortalecer los músculos del suelo pélvico mientras los ejercita.

Es posible que la estimulación eléctrica le resulte difícil o desagradable de usar, pero puede ser beneficiosa si tiene dificultades para completar las contracciones de los músculos del suelo pélvico sin ella.

Biorretroalimentación

La biorretroalimentación es una forma de controlar si está realizando correctamente los ejercicios del suelo pélvico, al proporcionarle asesoramiento a medida que los hace. Hay varios métodos diferentes de biorretroalimentación:

  • Se puede insertar una pequeña sonda en la vagina en las mujeres o en el ano en los hombres. La sona detecta las contracciones musculares y envía la información a la pantalla de un ordenador.
  • Se pueden colocar electrodos (parches eléctricos adhesivos) en la piel del abdomen o alrededor del ano. Los parches detectan cuándo se contraen los músculos y transmiten la información a la pantalla de un ordenador.

Algunas investigaciones indican que la biorretroalimentación no resulta beneficiosa para las mujeres que realizan entrenamiento de los músculos del suelo pélvico para la incontinencia urinaria. Sin embargo, es posible que este tipo de asesoramiento resulte motivador para algunas mujeres.

En el caso de los hombres, no hay muchas pruebas que indique si se debe utilizar la biorretroalimentación. Puede depender de lo que usted y su especialista prefieran y de lo que esté disponible.

Si desea probar la biorretroalimentación, hable con su especialista.

Conos vaginales

Las mujeres pueden utilizar conos vaginales para ayudar con el entrenamiento de los músculos del suelo pélvico. Los conos vaginales son pequeños pesos que se insertan en la vagina. Usted debe mantener el peso en su sitio usando los músculos del piso pélvico. Cuando pueda, pasará al siguiente cono vaginal, de mayor peso.

Algunas mujeres encuentran incómodo o desagradable el uso de los conos vaginales, pero pueden ayudar con la incontinencia urinaria de esfuerzo o mixta.

Si desea probar el uso de conos vaginales, hable con su especialista.

Entrenamiento de la vejiga

Si le han diagnosticado incontinencia de urgencia, uno de los primeros tratamientos que le pueden ofrecer es el entrenamiento de la vejiga. El entrenamiento de la vejiga también se puede combinar con el entrenamiento de los músculos del suelo pélvico si tiene incontinencia urinaria de esfuerzo o mixta.

El entrenamiento de la vejiga implica el aprendizaje de técnicas para aumentar el tiempo entre sentir la necesidad de orinar y el momento de orinar. El curso suele durar al menos seis semanas.

Si tiene algún problema de memoria, como puede ser la demencia, es posible que reciba una formación específica para evitar los escapes de orina. Esto puede implicar que un cuidador le recuerde que debe ir al baño a horas determinadas.

Medicamentos para la incontinencia de esfuerzo

Si la incontinencia de esfuerzo no mejora significativamente después de las medidas descritas anteriormente, se pueden usar medicamentos.

La medicación para la incontinencia de esfuerzo tiene como objetivo aumentar el tono muscular de la uretra, lo que debería ayudar a mantenerla cerrada.

Deberá tomar duloxetina dos veces al día y será sometido a evaluación después de un plazo de dos a cuatro semanas para ver si el medicamento es efectivo o si está causando algún efecto secundario.

La duloxetina no debe tomarse o debe usarse con precaución si usted es:

  • una persona de edad avanzada
  • una persona con enfermedad coronaria
  • una persona con hipertensión no controlada (presión arterial alta)
  • una personas con problemas de hígado o riñón
  • una mujer que está embarazadas o dando el pecho

Podrá aclarar con su médico cualquier otra condición médica que tenga para determinar si puede tomar duloxetina.

Efectos secundarios

Existen muchos efectos secundarios posibles de la duloxetina, que incluyen:

No deje de tomar duloxetina de forma repentina, ya que esto también puede provocar efectos molestos. Su médico reducirá su dosis gradualmente si va a dejar de tomar duloxetina.

Para obtener más información, consulte nuestra [guía de información sobre medicamentos para la incontinencia urinaria].

Medicamentos para la incontinencia de urgencia y el síndrome de vejiga hiperactiva

Si el entrenamiento de la vejiga no es un tratamiento eficaz para su incontinencia de urgencia, su médico puede recetarle un antimuscarínico. También se pueden recetar antimuscarínicos si tiene síndrome de vejiga hiperactiva (VH), que es la necesidad frecuente de orinar con o sin incontinencia urinaria.

El primer antimuscarínico que puede probar se llama oxibutinina. Hay dos tipos diferentes de comprimidos de oxibutinina y también está disponible en forma de parche que se adhiere a la piel. Si la oxibutinina no es eficaz o no es adecuada, otros antimuscarínicos que se pueden recetar incluyen:

  • darifenacina
  • fesoterodina
  • flavoxato
  • propiverina
  • solifenacina
  • tolterodina
  • trospio

Por lo general, su médico comenzará con una dosis baja para minimizar los posibles efectos secundarios. Luego se puede aumentar la dosis hasta que el medicamento sea eficaz.

Se le evaluará después de seis semanas para ver cómo le está yendo con el medicamento, y se realizará otra evaluación en un plazo de tres a seis meses para ver si aún lo necesita.

Los antimuscarínicos no deben tomarse o deben usarse con precaución si usted es:

  • una persona con una afección ocular no tratada llamada glaucoma de ángulo cerrado
  • una persona con miastenia gravis, una afección que hace que algunos músculos de su cuerpo se debiliten
  • una persona con colitis ulcerosa: una afección crónica que afecta al intestino grueso

Su médico consultará con usted cualquier otra condición médica que tenga para determinar qué antimuscarínicos son adecuados para usted.

Efectos secundarios

Hay muchos efectos secundarios posibles de los antimuscarínicos, que incluyen:

  • sequedad de boca
  • estreñimiento
  • indigestión y acidez estomacal
  • visión borrosa
  • Sequedad ocular

Para obtener más información, consulte nuestra [guía de información sobre medicamentos para la incontinencia urinaria].

Medicación para la nicturia

Se puede usar un medicamento llamado desmopresina para tratar la nicturia, que es la necesidad frecuente de levantarse durante la noche para orinar.

Otro tipo de medicamento que se toma a última hora de la tarde, llamado diurético de asa, también puede evitar que se levante por la noche para orinar. Los medicamentos diuréticos aumentan la producción y el flujo de orina de su cuerpo. Al eliminar el exceso de líquido de su cuerpo por la tarde, puede mejorar los síntomas por la noche.

La desmopresina está autorizada para tratar la enuresis nocturna, pero no para tratar la nicturia. Los diuréticos de asa tampoco están autorizados para tratar la nicturia.

Esto significa que los fabricantes de estos medicamentos no han solicitado una autorización para que sus medicamentos se utilicen para tratar la nicturia. Es decir, no se han realizado clinical trials (investigaciones para comparar un tratamiento con otro) con estos medicamentos para ver si son eficaces y seguros para tratar la nicturia.

Sin embargo, su médico o especialista puede sugerirle un medicamento sin licencia si cree que es probable que el medicamento sea efectivo y que los beneficios del tratamiento superen cualquier riesgo asociado.

Si su médico está considerando recetarle desmopresina o un diurético de asa, debe informarle de que no tiene licencia y hablará con usted sobre los posibles riesgos y beneficios.

Tratamientos quirúrgicos

Si otros tratamientos para la incontinencia urinaria no tienen éxito, se puede recomendar cirugía u otros procedimientos.

Antes de tomar una decisión, analice los riesgos y beneficios con un especialista, así como los posibles tratamientos alternativos.

Si es mujer y se plantea tener hijos, esto afectará su decisión, porque el esfuerzo físico del embarazo y el parto a veces pueden hacer que los tratamientos quirúrgicos fallen. Por lo tanto, es posible que desee esperar hasta que ya no desee tener más hijos antes de someterse a la cirugía.

Cirugía y procedimientos para la incontinencia de esfuerzo

Procedimientos de cabestrillo

Los procedimientos de cabestrillo implican hacer una incisión en la parte inferior del abdomen e insertar un cabestrillo alrededor del cuello de la vejiga para sostenerlo. El cabestrillo puede estar hecho de:

  • un material sintético
  • tejido tomado de otra parte de su cuerpo (un cabestrillo fascial autólogo)
  • tejido donado por otra persona (un cabestrillo de aloinjerto)
  • tejido extraído de un animal (un cabestrillo de xenoinjerto), como tejido de vaca o cerdo

Los cabestrillos fasciales autólogos son un tratamiento a largo plazo para la incontinencia de esfuerzo y pueden ser los más eficaces.

Los cabestrillos sintéticos pueden conllevar riesgos a largo plazo de causar dificultad para orinar o incontinencia de urgencia.

Agentes de carga uretral

Un agente de carga uretral es una sustancia que se inyecta en las paredes de la uretra (el conducto que transporta la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo). Esto aumenta el tamaño de las paredes uretrales y permite que la uretra permanezca cerrada más firmemente. Existen varios agentes de carga diferentes y no hay pruebas de que uno sea más beneficioso que otro.

Se trata de un procedimmiento menos invasivo que otros tratamientos quirúrgicos, ya que no requiere incisiones. Sin embargo, es menos eficaz que las demás opciones. La eficacia de los agentes de carga se reducirá con el tiempo y es posible que necesite inyecciones repetidas veces.

Colposuspensión

La colposuspensión consiste en hacer una incisión en la parte inferior del abdomen y levantar el cuello de la vejiga. Las suturas a través de las paredes del cuello de la vejiga la mantienen en su sitio.

Hay dos tipos de colposuspensión:

  • una colposuspensión abierta: cuando la cirugía se realiza a través de una gran incisión
  • una colposuspensión laparoscópica: cuando la cirugía se realiza a través de una pequeña incisión utilizando pequeños instrumentos quirúrgicos especiales (cirugía de ojo de cerradura)

Ambos tipos de colposuspensión ofrecen un tratamiento eficaz a largo plazo para la incontinencia de esfuerzo, aunque la colposuspensión laparoscópica debe ser realizada por un cirujano laparoscópico experimentado.

Procedimientos de cinta para mujeres

Los procedimientos con cinta se pueden usar para mujeres con incontinencia de esfuerzo. Se inserta un trozo de cinta a través de una incisión dentro de la vagina y se coloca detrás de la uretra. La parte media de la cinta sostiene la uretra y los dos extremos se pasan a través de dos incisiones que pueden realizarse en:

  • la parte superior de la zona interna del muslo: esto se denomina procedimiento de cinta trans-obturadora (TOT)
  • el abdomen: esto se denomina procedimiento con cinta retropúbica o procedimiento con cinta vaginal sin tensión (TVT)

Algunos estudios sugieren que la TVT puede ser más eficaz que la TOT en algunos casos. Existe un mayor riesgo de lesión de la vejiga durante la TOT y un mayor riesgo de lesión de la uretra durante la TVT. Además, la TOT también puede causar dolor en el muslo.

Esfínter urinario artificial para hombres

El esfínter urinario es un anillo de músculo que permanece cerrado para evitar que la orina fluya desde la vejiga hacia la uretra. Si otros tipos de cirugía no ha tenido éxito, se le puede sugerir la colocación de un esfínter urinario artificial para tratar su incontinencia.

Sin embargo, un esfínter urinario artificial puede causar una serie de efectos secundarios, como el fallo de la bomba que controla el esfínter o la imposibilidad de orinar. En tales casos, lo más común es que haya que retirar o reparar el dispositivo.

Este tratamiento rara vez se usa en mujeres.

Cirugía y procedimientos para la incontinencia de urgencia o el síndrome de vejiga hiperactiva

Inyecciones de toxina botulínica A

La toxina botulínica A (bótox) se puede inyectar en los lados de la vejiga para tratar la incontinencia de urgencia y el síndrome de vejiga hiperactiva (VH).

Aunque los síntomas de la incontinencia pueden mejorar después de las inyecciones, es posible que no pueda orinar con normalidad, por lo que deberá insertar un catéter (un tubo delgado y flexible) para drenar la orina de la vejiga.

Actualmente, la toxina botulínica A no está autorizada para tratar la incontinencia de urgencia o la VH, por lo que debe conocer los riesgos antes de decidir someterse al tratamiento. Aún no se conocen los efectos a largo plazo de este tratamiento, pero puede ser beneficioso cuando otros tratamientos no han funcionado.

Hay pruebas limitadas que sugieren que la toxina botulínica A puede curar la incontinencia o mejorar los síntomas en un 90 %. Los efectos pueden durar hasta 12 meses.

Estimulación del nervio sacro

Los nervios sacros se encuentran en la parte inferior de la espalda. Transportan señales desde su cerebro a algunos de los músculos que se utilizan cuando va al baño, como el músculo detrusor que rodea la vejiga.

Si su incontinencia de urgencia es el resultado de que los músculos detrusores se contraigan con demasiada frecuencia (hiperactividad del detrusor), se puede recomendar la estimulación del nervio sacro, también conocida como neuromodulación sacra.

Durante la operación, se inserta un dispositivo cerca de uno de sus nervios sacros, por ejemplo, en una de sus nalgas. Entonces se envía una corriente eléctrica al dispositivo que estimula el nervio sacro. Esto debería mejorar la forma en que se envían las señales entre su cerebro y sus músculos detrusores, y así reducir sus deseos de orinar.

La estimulación del nervio sacro puede ser dolorosa e incómoda, pero algunas personas experimentan una mejora sustancial en sus síntomas o la desaparición completa de sus problemas de incontinencia.

Estimulación del nervio tibial posterior

El nervio tibial posterior recorre la pierna y se encuentra cerca del tobillo. Contiene algunas fibras nerviosas que comienzan en el mismo lugar que los nervios que llegan hasta la vejiga y el suelo pélvico. Se cree que la estimulación del nervio tibial afectará a estos  nervios y ayudará a controlar los síntomas de la vejiga, como la necesidad de orinar.

Durante el procedimiento, se inserta una aguja muy fina a través de la piel de su tobillo y se coloca un electrodo en su pie. Se envía una corriente eléctrica leve a través de la aguja y el electrodo, lo que provoca una sensación de hormigueo y hace que el pie se mueva. Es posible que necesite 12 sesiones de estimulación, cada una con una duración de aproximadamente media hora, con una semana de diferencia.

En varios estudios diferentes, al menos la mitad de las personas informaron acerca de mejoras en sus síntomas, y en algunas personas los síntomas desaparecieron por completo después de las 12 semanas de tratamiento. Sin embargo, los resultados no duran mucho y es posible que necesite más sesiones de estimulación.

La estimulación del nervio tibial posterior también puede causar efectos secundarios, como dolor en el pie o en el dedo del pie, sangrado leve y dolores de cabeza. Algunas personas también pueden encontrar la estimulación demasiado incómoda para continuar.

Cistoplastia de aumento

El procedimiento conocido como cistoplastia de aumento consiste en agrandar la vejiga añadiendo un trozo de tejido de su intestino (parte del sistema digestivo) en la pared de la vejiga.

Después del procedimiento, es posible que no pueda orinar con normalidad y es posible que deba usar un catéter (un tubo delgado que pasa a través de la vejiga y va hasta la uretra). Debido a esto, la cistoplastia de aumento solo se considerará si está dispuesto a usar un catéter.

Las infecciones del tracto urinario son comunes entre las personas que usan un catéter. Lea sobre el cateterismo urinario para obtener más información.

Derivación urinaria

La derivación urinaria es un procedimiento en el que los uréteres (los conductos que van desde los riñones hasta la vejiga) se redirigen hacia el exterior de su cuerpo. La orina se recoge directamente sin que fluya hacia la vejiga. La derivación urinaria solo debe realizarse si otros tratamientos no han tenido éxito o no son adecuados.

La derivación urinaria puede causar una serie de complicaciones, como una infección de la vejiga, y es común que se necesite una cirugía adicional para corregir cualquier problema que surja.

Cirugía para otros tipos de incontinencia.

Cateterización intermitente limpia para la incontinencia por rebosamiento

La cateterización intermitente limpia (CIL) es una técnica que se puede utilizar para vaciar la vejiga a intervalos regulares y así reducir la incontinencia por rebosamiento (también conocida como retención urinaria crónica).

Un asesor de continencia le enseñará cómo colocar un catéter a través de la uretra y hacia el interior de la vejiga. Su orina saldrá de su vejiga, a través del catéter e irá a parar al inodoro.

El uso de un catéter puede resultar un poco doloroso o incómodo al principio, pero cualquier malestar debería desaparecer con el tiempo.

La frecuencia con la que se deberá realizar la CIL dependerá de sus circunstancias individuales. Por ejemplo, es posible que solo necesite CIL una vez al día, o puede que necesite utilizar la técnica varias veces al día.

El uso regular de un catéter aumenta el riesgo de desarrollar infecciones del tracto urinario.

Cateterismo permanente para la incontinencia por rebosamiento

Si el uso de un catéter de vez en cuando no es suficiente para tratar su incontinencia por rebosamiento, se le puede colocar un catéter intermitente. Este es un catéter que se inserta de la misma manera que para la CIL, pero que se deja permanentemente en su sitio. Se coloca una bolsa en el extremo del catéter para recoger la orina.

Cirugía para STUI en hombres

Los síntomas del tracto urinario inferior (STUI) pueden tratarse con cirugía si se cree que sus síntomas se deben a un agrandamiento de la próstata. La próstata es una pequeña glándula que solamente está presente en los hombres y que rodea la uretra, situada entre el pene y la vejiga.

Un posible tipo de cirugía es la resección transuretral de la próstata (RTUP). Esto implica cortar una sección de la glándula prostática.

Otro posible tipo de cirugía es la enucleación de la próstata con láser de holmio (HoLEP). Este es un procedimiento relativamente nuevo y puede que solo esté disponible en algunos centros especializados. Implica el uso de un láser para eliminar parte del tejido de la próstata.

Prevenir la incontinencia urinaria

No siempre es posible prevenir la incontinencia urinaria, pero un estilo de vida saludable puede reducir las posibilidades de que se desarrolle la afección.

Peso

La obesidad aumenta el riesgo de incontinencia urinaria. Mantenga un peso saludable llevando una dieta equilibrada.

Consumo de líquidos

Dependiendo de su problema de vejiga en particular, su médico puede aconsejarle sobre la cantidad de líquido que debe beber.

Si tiene incontinencia urinaria, reduzca el consumo de alcohol y bebidas que contengan cafeína, como té, café y cola. Estos pueden hacer que sus riñones produzcan más orina e irriten su vejiga.

Los límites diarios recomendados para el consumo de alcohol son:

  • de tres a cuatro unidades al día para los hombres
  • dos o tres unidades al día para mujeres

Una unidad de alcohol equivale aproximadamente a media pinta de cerveza de tipo lager de concentración normal, un vaso pequeño de vino o una sola medida (25 ml) de licor.

Si tiene que orinar con frecuencia durante la noche (nicturia), intente beber menos en las horas antes de acostarse. Sin embargo, debe asegurarse de beber suficientes líquidos durante el día.

Ejercicio

Mantenerse activo es una parte muy importante de llevar un estilo de vida saludable y puede ayudar a prevenir varias afecciones graves de salud, incluida la incontinencia urinaria. Haga un mínimo de 30 minutos de ejercicio al menos cinco veces a la semana.

Estar embarazada y dar a luz puede debilitar los músculos que controlan el flujo de orina desde la vejiga. Si está embarazada, fortalecer los músculos del suelo pélvico puede ayudar a prevenir la incontinencia urinaria.

Lea más sobre [mantenerse activa durante el embarazo].

Los hombres también pueden beneficiarse del fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico haciendo ejercicios del suelo pélvico. Obtenga más información sobre [ejercicios del suelo pélvico].

La historia de Kate

Kate tuvo síntomas de incontinencia de esfuerzo por primera vez después de una histerectomía. Se las arregló sola durante ocho años antes de buscar ayuda.

Al principio, Kate ignoró sus síntomas porque eran leves y pensó que eran una parte natural del envejecimiento. Sin embargo, sus síntomas empeoraron progresivamente y comenzaron a tener un gran impacto en su vida.

Siempre había sido deportista y disfrutaba yendo a clases de aeróbic, pero se sentía incapaz de continuar con sus antiguos hábitos de ejercicio por miedo a sufrir pérdidas. El tipo de ropa que utilizaba le causaba inseguridades.

Finalmente, harta del problema y sobre todo de no saber cuándo iba a tener un escape de orina, Kate lo consultó con su médico. La derivaron a un fisioterapeuta que le enseñó a hacer ejercicios de los músculos del suelo pélvico. Durante un tiempo se las arregló usando compresas, esperando que los ejercicios la ayudaran. Cuando eso no funcionó, Kate volvió a su médico y le recetaron medicamentos para controlar sus síntomas.

«Hay varias maneras diferentes de tratar la incontinencia de esfuerzo», dice Kate. «Varían según la persona, pero el medicamento no era para mí».

La medicación de Kate tuvo varios efectos secundarios, como pérdida de la libido, sensación de cansancio y aumento de la presión arterial. Tampoco resultó al 100 % eficaz para contener las fugas de orina.

«Decidí operarme para insertar una cinta vaginal», dice. «Fue muy rápido, con cicatrices mínimas y solo sentí un poco de incomodidad durante los días siguientes».

Seis semanas después, Kate se sentía mejor de lo que se había sentido en años. «Puedo correr, toser y reírme sin miedo a las fugas de orina. He vuelto al gimnasio, hago Pilates, y me siento muy positiva. Tardo más en tener que orinar, pero es genial no tener miedo de que se me escape la orina o no tener que levantarme en medio de la noche.

«Las mujeres no deben sentirse avergonzadas por tener incontinencia de esfuerzo o sentir que es su culpa», dice. «Después de hablar con mis amigos sobre la incontinencia de esfuerzo, me doy cuenta de lo común que es».

Traducción del contenido original de la NHS porImage of Healthily logo
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