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Cálculos renales

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Este contenido ha sido creado en inglés originalmente. Puede encontrar la versión original aquí.

Introducción

Son bastante comunes y alrdedor de tres de cada 20 hombres y hasta dos de cada 20 mujeres los sufren en alguna etapa de sus vidas.

El término médico para los cálculos renales es nefrolitiasis, y si provocan un dolor grave se conoce como cólico renal.

Síntomas de los cálculos renales

Los cálculos renales pequeños pueden pasar desapercibidos y eliminarse sin dolor en la orina. Pero es bastante común que un cálculo bloquee parte del sistema urinario, como por ejemplo:

  • el uréter: el tubo que conecta el riñón con la vejiga
  • la uretra: el conducto a través del cual pasa la orina al salir del cuerpo

Un bloqueo puede causar un dolor grave en el abdomen o en la ingle y, a veces, provoca una infección del tracto urinario (ITU).

Aquí podrá obtener más información sobre los síntomas de los cálculos renales.

¿Cuál es la causa de los cálculos renales?

Los productos de desecho en la sangre pueden formar ocasionalmente cristales que se acumulan dentro de los riñones. Con el tiempo, los cristales pueden acumularse formando un bulto duro similar a una piedra.

Es más probable que esto suceda si no bebe suficientes líquidos, si está tomando algún tipo de medicamento o si tiene un problema médico que aumenta los niveles de ciertas sustancias en la orina.

Aquí podrá obtener más información sobre las causas de los cálculos renales.

Una vez que se ha formado un cálculo renal, su cuerpo intentará expulsarlo cuando vaya al baño (a través de la orina). Esto significa que a menudo viajará a través del sistema urinario (los riñones, los tubos del riñón y la vejiga).

Tratamiento y prevención de los cálculos renales

La mayoría de los cálculos renales son lo suficientemente pequeños como para ser eliminados a través de la orina, y es posible tratar los síntomas en casa con medicamentos.

Con los cálculos de mayor tamaño, es posible que sea necesario romperlos mediante ultrasonidos o un láser. En algunos casos, es posible que se necesite una cirugía laparoscópica (a través de un pequeño orificio) para extraer directamente cálculos renales muy grandes.

Aquí podrá obtener más información sobre el tratamiento de los cálculos renales.

Se estima que hasta la mitad de todas las personas que han tenido cálculos renales los volverán a experimentar en los cinco años siguientes.

Para evitar la formación de cálculos renales, asegúrese de beber mucha agua todos los días para no deshidratarse. Es muy importante mantener la orina diluida (de color claro) para evitar que los productos de desecho se conviertan en cálculos renales.

Aquí podrá obtener más información sobre cómo prevenir los cálculos renales.

Síntomas

Los síntomas suelen producirse si el cálculo renal:

  • se atasca en su riñón
  • comienza a desplazarse por el uréter (el tubo que une cada riñón a la vejiga), ya que el uréter es estrecho y los cálculos renales pueden causar dolor al intentar pasar
  • causa una infección

En estos casos, los síntomas de los cálculos renales pueden incluir:

  • un dolor persistente en la parte baja de la espalda, que también puede experimentarse en la ingle; los hombres también pueden sentir dolor en los testículos y el escroto
  • períodos de dolor intenso en la parte posterior o lateral del abdomen, u ocasionalmente en la ingle, que pueden durar minutos u horas
  • sentirse inquieto e incapaz de quedarse quieto
  • náuseas (ganas de vomitar)
  • necesidad de orinar con más frecuencia de lo normal
  • dolor al orinar (disuria)
  • sangre en la orina (hematuria); esto puede estar causado por un cálculo que araña el riñón o el uréter

Infección renal y obstrucción ureteral

Un cálculo renal que obstruye el uréter puede provocar una infección renal. Esto se debe a que la obstrucción bloquea el paso de los productos de desecho, lo que puede causar una acumulación de bacterias.

Los síntomas de una infección renal son similares a los síntomas de los cálculos renales, pero también pueden incluir:

  • una temperatura alta (fiebre) de 38° C (100,4° F) o más
  • escalofríos y tiritona
  • sentirse muy débil o cansado
  • diarrea
  • orina turbia y con mal olor

Obtenga más información sobre las infecciones renales.

Causas

Puede tratarse de una acumulación de cualquiera de las siguientes sustancias:

  • calcio
  • amoníaco
  • ácido úrico: un producto de desecho que se produce cuando el cuerpo descompone los alimentos para usarlos como energía
  • cisteína: un aminoácido que ayuda a la formación de las proteínas

Ciertas afecciones médicas pueden provocar un nivel inusualmente alto de estas sustancias en la orina.

También es más probable que desarrolle cálculos renales si no bebe suficientes líquidos.

Cálculos renales recurrentes

Algunas personas son particularmente propensas a desarrollar cálculos renales de manera recurrente, incluidas las personas que:

  • tienen una dieta alta en proteínas y baja en fibra
  • llevan una vida inactiva o están en cama
  • tienen antecedentes familiares de cálculos renales
  • han tenido varias infecciones renales o urinarias
  • han tenido cálculos renales antes, especialmente si fue antes de los 25 años
  • tienen solo un riñón que funciona completamente
  • se han sometido a cirugía de derivación gástrica (cirugía del sistema digestivo), o que padezcan alguna enfermedad que afecte al intestino delgado, como la enfermedad de Crohn

Medicación

Existen pruebas que sugieren que ciertos medicamentos pueden aumentar su riesgo de desarrollar cálculos renales recurrentes. Estos incluyen:

  • aspirina
  • antiácidos
  • diuréticos (utilizados para reducir la retención de líquidos)
  • algunos antibióticos
  • algunos fármacos antirretrovirales (utilizados para tratar el VIH)
  • algunos fármacos antiepilépticos

Tipos de cálculos renales

Los cálculos renales pueden desarrollarse por varias razones. A continuación describimos las causas que producen los cuatro tipos principales de cálculos renales.

Piedras de calcio

Los cálculos de calcio son el tipo más común de cálculo renal y se forman si hay demasiado calcio en la orina, lo que puede deberse a:

  • una afección hereditaria llamada hipercalciuria, que conduce a grandes cantidades de calcio en la orina
  • una glándula paratiroides hiperactiva (las glándulas paratiroides ayudan a regular la cantidad de calcio en su cuerpo)
  • enfermedad renal
  • una enfermedad poco común llamada sarcoidosis
  • algunos cánceres

Los cálculos de calcio suelen ser grandes y lisos o puntiagudos y ásperos.

Cálculos de estruvita

Los cálculos de estruvita se deben a menudo a infecciones y se producen con mayor frecuencia después de sufrir una infección del tracto urinario que haya durado mucho tiempo.

Los cálculos de estruvita son más comunes en mujeres que en hombres.

Cálculos de ácido úrico

Se pueden formar cálculos de ácido úrico si hay una gran cantidad de ácido en la orina. Esto puede deberse a:

  • una dieta alta en proteínas que incluya mucha carne
  • una enfermedad como la gota, que impide que el organismo descomponga ciertas sustancias químicas
  • una condición hereditaria que causa niveles de ácido más altos de lo normal en el cuerpo
  • quimioterapia

Cálculos de cistina

Los cálculos de cistina son el tipo de cálculo renal menos común. Se deben a una afección hereditaria llamada cistinuria, que afecta a la cantidad de ácido que se elimina a través de la orina.

Diagnóstico

Le resultará especialmente fácil determinarlo si ha tenido cálculos renales anteriormente.

Es posible que le realicen pruebas, que incluyen:

  • análisis de orina para detectar infecciones y fragmentos de cálculos
  • un examen de cualquier cálculo que elimine a través de la orina
  • Análisis de sangre para comprobar que sus riñones funcionan correctamente y también para comprobar los niveles de sustancias que pueden causar cálculos renales, como el calcio.

Puede recoger los cálculos renales orinando directamente a través de una gasa o una media.

Disponer de un cálculo renal que poder analizar facilitará el diagnóstico y puede ayudar a su médico de cabecera a determinar qué método de tratamiento será el mejor para usted.

Si experimenta un dolor intenso que no es posible tratar con analgésicos, o si tiene fiebre alta además de dolor, es posible que le deriven a un urólogo (un especialista en el tratamiento de problemas urinarios).

Pruebas de imagen

Si le derivan al hospital para una prueba de imagen, se pueden usar varias técnicas diferentes. Las pruebas de imagen pueden ayudar a confirmar el diagnóstico o identificar con precisión dónde se encuentra un cálculo renal.

Estas pruebas incluyen:

  • una tomografía computarizada (TC): se toman una serie de radiografías en ángulos ligeramente diferentes y se usa una computadora para juntar las imágenes
  • Radiografía: una técnica de imagen que utiliza radiación de alta energía para resaltar las anomalías en el tejido corporal.
  • una ecografía: utiliza ondas sonoras de alta frecuencia para crear una imagen del interior de su cuerpo
  • una urografía intravenosa (UIV) o pielograma intravenoso (PIV): se inyecta en una vena del brazo un contraste que se ve en los rayos X; la imagen de rayos X resalta cualquier bloqueo a medida que los riñones filtran el contraste de la sangre a la orina

Actualmente, las tomografías computarizadas se emplean a menudo, ya que se consideran el método de diagnóstico más preciso (anteriormente, las UIV eran el método de imagen preferido). La técnica de imagen empleada puede depender de lo que esté disponible en su hospital local.

Tratamiento

Pero incluso los cálculos renales pequeños pueden ser dolorosos, aunque por lo general el dolor solo dura un par de días y desaparece cuando se ha expulsado el cálculo.

Medicación

Si experimenta un dolor intenso, su médico puede administrarle analgésicos mediante una inyección. Si sigue sintiendo dolor después de media hora, se puede administrar una segunda dosis.

También se pueden inyectar medicamentos para tratar los síntomas como las náuseas (ganas de vomitar) y los vómitos. Esto recibe el nombre de medicamento antiemético (contra las náuseas).

También es posible que le receten analgésicos, antieméticos o ambos para que los tome en casa.

Autocuidados

Es posible que su doctor le recomiende que espere hasta eliminar el cálculo renal cuando vaya al baño y que intente recogerlo de la orina. Puede hacer esto filtrando su orina a través de una gasa o una media.

Entregue el cálculo a su médico para que lo analice y pueda determinar cualquier tratamiento adicional que pueda necesitar.

Debe beber suficiente agua para que su orina sea incolora. Si su orina es amarilla o marrón, no está bebiendo lo suficiente.

Ingreso en el hospital

Si su cálculo renal se ha movido hacia su uréter (el tubo que transporta los productos de desecho desde los riñones hasta la vejiga) y le está causando un dolor intenso, es posible que su médico le ingrese en el hospital para que reciba un tratamiento.

Esto puede ser necesario si:

  • tiene un mayor riesgo de que le fallen los riñones (si, por ejemplo, solamente tiene un riñón)
  • sus síntomas no mejoran una hora después de haber recibido analgésicos o medicamentos contra las náuseas
  • está deshidratado y vomita demasiado como para retener los líquidos
  • está embarazada
  • tiene más de 60 años

Tratamiento de cálculos renales grandes

Si un cálculo renal es demasiado grande como para eliminarlo de forma natural, es decir, si tiene un diámetro de 6 a 7 mm (aproximadamente 0,23 a 0,27 pulgadas) o más, es posible que necesite tratamiento para eliminarlo de otra manera.

Esto podría incluir:

  • litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC)
  • ureteroscopia
  • nefrolitotomía percutánea (NLPC)
  • cirugía abierta

A continuación, explicamos estos procedimientos en más detalle. El tipo de tratamiento que reciba dependerá del tamaño y la ubicación de sus cálculos.

Litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC)

La LEOC es la forma más común de tratar los cálculos renales que no se pueden eliminar a través de la orina.

Implica el uso de ultrasonidos (ondas sonoras de alta frecuencia) para identificar dónde se encuentra un cálculo renal. A continuación, una máquina envía ondas de choque de ultrasonidos al cálculo para romperlo en fragmentos más pequeños que puedan eliminarse a través de la orina.

La LEOC puede ser un tipo de tratamiento incómodo, por lo que generalmente se lleva a cabo después de administrar analgésicos.

Es posible que necesite más de una sesión de LEOC para tratar con éxito sus cálculos renales. La LEOC tiene una eficacia de hasta el 99 % para cálculos de hasta 20 mm (0,8 pulgadas) de diámetro.

Ureteroscopia

Si un cálculo renal se atasca en el uréter, es posible que deba realizarse una ureteroscopia, que a veces también se conoce como cirugía retrógrada intrarrenal (CRIR).

Consiste en pasar un telescopio largo y delgado llamado ureteroscopio a través de la uretra (el tubo a través del cual pasa la orina al salir del cuerpo) y hasta la vejiga. Luego se le hace pasar al uréter hasta donde está atascado el cálculo.

El cirujano puede tratar de extraer delicadamente el cálculo con otro instrumento, o puede usar energía láser para romperlo en pedazos pequeños de manera que pueda eliminarse de forma natural en la orina.

La ureteroscopia se realiza bajo anestesia general (es decir, que estará inconsciente), por lo que no debe conducir ni operar maquinaria hasta 48 horas después del procedimiento.

Para cálculos de hasta 15 mm (0,6 pulgadas), una ureteroscopia es eficaz en el 50-80 % de los casos.

Es posible que sea necesario insertar temporalmente un tubo de plástico llamado stent en su cuerpo para permitir que los fragmentos de cálculos se drenen hacia la vejiga.

Nefrolitotomía percutánea (NLPC)

La NLPC es un procedimiento alternativo que puede usarse para cálculos más grandes. Este método también puede emplearse si la LEOC no es adecuada, por ejemplo, porque la persona que está recibiendo el tratamiento padece de obesidad.

La NLPC implica el uso de un instrumento telescópico delgado llamado nefroscopio. Se hace una pequeña incisión en la espalda y se pasa el nefroscopio a través de ella hasta llegar al riñón. La piedra se extrae o se rompe en fragmentos más pequeños utilizando un láser o energía neumática.

La NLPC siempre se realiza bajo anestesia general, por lo que no debe conducir ni operar maquinaria hasta 48 horas después del procedimiento.

La NLPC tiene una eficacia del 86 % para cálculos de entre 21 y 30 mm (0,8 a 1,2 pulgadas) de diámetro.

Cirugía abierta

Actualmente, la cirugía abierta para cálculos renales es poco común (menos del 1 % de los casos requieren este tipo de cirugía). Por lo general, solo se usa si hay un cálculo muy grande o una anatomía anormal.

Durante la cirugía abierta, le realizarán una incisión en la espalda para que su cirujano pueda acceder a su uréter y riñón. A continuación se extrae el cálculo renal.

Tratamiento de los cálculos de ácido úrico

Si tiene un cálculo de ácido úrico, se le podría recomendar que beba alrededor de tres litros (poco más de cinco recipientes de medio litro) de agua al día para tratar de disolverlo.

Los cálculos de ácido úrico son mucho más blandos que otros tipos de cálculos renales, y su tamaño puede reducirse si se exponen a líquidos alcalinos.

Es posible que deba tomar algún medicamento para que su orina sea más alcalina antes de que el cálculo de ácido úrico comience a disolverse.

Complicaciones del tratamiento

Pueden ocurrir complicaciones después del tratamiento de cálculos renales grandes. Su cirujano debe explicárselo antes de someterse al procedimiento.

Las posibles complicaciones dependerán del tipo de tratamiento que siga y del tamaño y la posición de sus cálculos. Las complicaciones pueden incluir:

  • sepsis: una infección que se propaga a través de la sangre y causa síntomas en todo el cuerpo
  • obstrucción del uréter: causado por fragmentos de cálculos; el uréter es el tubo que une el riñón a la vejiga
  • una lesión en el uréter
  • una infección del tracto urinario
  • sangrado durante la cirugía
  • dolor

Se estima que el 5-9 % de las personas pueden experimentar complicaciones después de una ureteroscopia.

Prevención

La mejor manera de prevenir los cálculos renales es asegurarse de beber mucha agua todos los días para evitar la deshidratación.

Mantener la orina diluida ayuda a evitar que los productos de desecho se concentren demasiado y formen cálculos.

El color de su orina le indicará cómo de diluida está. Cuanto más oscura sea la orina, más concentrada estará.

Su orina suele ser de color amarillo oscuro por la mañana porque contiene una acumulación de productos de desecho que su cuerpo ha producido durante la noche.

Las bebidas como el té, el café y el zumo de frutas también pueden contribuir a la ingesta de líquidos, pero el agua es la opción más saludable y la mejor para prevenir el desarrollo de cálculos renales.

También debe asegurarse de beber más cuando hace calor o cuando hace ejercicio, para reponer los líquidos perdidos a través del sudor.

Aquí podrá obtener más información sobre cómo prevenir la deshidratación.

Dieta

Si su cálculo renal se debe a una ingesta excesiva de calcio, es posible que se le recomiende reducir la cantidad de oxalatos en su dieta.

Los oxalatos evitan que el cuerpo absorba el calcio y pueden acumularse en el riñón para formar un cálculo.

Los alimentos que contienen oxalatos incluyen:

  • la remolacha
  • los espárragos
  • el ruibarbo
  • el chocolate
  • los frutos rojos
  • los puerros
  • el perejil
  • el apio
  • las almendras, los cacahuetes y los anacardos
  • los productos a base de soja
  • las semillas como la avena, el germen de trigo y el trigo integral

No reduzca la cantidad de calcio en su dieta a menos que su médico se lo indique. Esto se debe a que el calcio es muy importante para mantener huesos y dientes sanos.

Para evitar desarrollar cálculos de ácido úrico, debe reducir la cantidad de carne, aves y pescado en su dieta. También es posible que le receten medicamentos para cambiar los niveles de agentes ácidos o alcalinos en su orina.

Medicación

Si tiene un cálculo renal, lo más común es que le receten medicamentos para aliviar el dolor o para prevenir el desarrollo de infecciones.

Sin embargo, es posible que su médico deba revisar algunos de sus tratamientos si cree pueden estar provocando cálculos renales.

El tipo de medicamento que le recete su médico dependerá del tipo de cálculo renal que tenga.

Por ejemplo, si tiene:

  • cálculos de calcio: es posible que le receten un medicamento diurético si se deben a una hipercalciuria (una afección hereditaria)
  • cálculos de estruvita: es posible que le receten antibióticos para ayudar a prevenir una infección del tracto urinario o una infección renal, que son las principales causas de los cálculos de estruvita
  • cálculos de ácido úrico: es posible que le receten alopurinol (un medicamento que se usa para reducir los niveles de ácido úrico) y medicamentos para ayudar a alcalinizar la orina
  • cálculos de cistina: es posible que le receten medicamentos para reducir los niveles de cistina en la orina
Traducción del contenido original de la NHS porImage of Healthily logo
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